Se tienen que adoptar una serie de hábitos para obtener un bronceado luminoso:
-Aplicar una protección solar adaptada a tu tipo de piel antes de ir a la playa, por ejemplo, después de la ducha.
-Tener una alimentación rica en frutas y legumbres “rojas” (tomate, melón, pimientos,…) para un aporte continuo de carotenoides.
-Hidratar generosamente la piel con la ayuda de una crema corporal cada noche.