¿Cómo luchar contra la retención de agua?

¿Cómo luchar contra la retención de agua? 

Dossier Rétention d'Eau

La retención hídrica: ¿en qué consiste?

Nuestro cuerpo es un equilibrio permanente entre el líquido que perdemos y el que ingerimos comiendo y bebiendo. Nuestros riñones son los principales actores de la gestión de este flujo entrante y saliente. La retención de agua aparece cuando nuestro cuerpo almacena más agua que la que elimina. Una vez descartada la causa cardiovascular o renal, la retención hídrica es un edema que corresponde a una acumulación excesiva de líquido en nuestro organismo o en una pequeña parte del mismo. En ese caso, experimentamos más que nunca la gravedad, puesto que la retención hídrica se manifiesta, entre otros, mediante una sensación de pesadez en las piernas y una hinchazón de los tobillos.

La retención hídrica no es lo mismo que la celulitis un cúmulo de células grasas localizadas en las caderas, los muslos y las nalgas y que, bajo la presión de su propio volumen, empujan la dermis confiriéndole un aspecto ondulado, la famosa piel de naranja. Sin embargo, debemos saber que luchar contra la retención hídrica es un buen inicio para finalizar con la celulitis denominada “acuosa”.

La retención hídrica: después de los 40

La retención hídrica afecta a todas las mujeres, delgadas o corpulentas. Todas estamos expuestas a este fenómeno, pero las mujeres de más de 45 años son las más afectadas por razones hormonales.
Entre los 40 y los 50 años, que corresponde al periodo de la perimenopausia, numerosas mujeres constatan un aumento de peso. Suelen ganar una media de tres kilos como consecuencia del cambio hormonal. Su organismo experimenta un periodo de trastornos y de desajustes antes de encontrar un nuevo equilibrio.
Evacua el agua con mayor dificultad y, por tanto, las caderas, el vientre y los muslos se redondean, creando una incomodidad física, sin hablar del trastorno moral que puede provocar.

La retención hídrica: ¿cómo combatirla?

Existen medios muy simples que se pueden aplicar a diario, como caminar o montar en bicicleta, que facilitan la eliminación de las toxinas.

La actividad física: Inútil pretender correr una maratón, te desanimarás rápidamente. Sube las escaleras y no utilices el ascensor, vete a comprar el pan a pie y no en coche.

Los masajes: Practica masajes ascendentes (de abajo hacia arriba) durante algunos minutos en la zona que quieras modelar. Una actividad física regular y masajes favorecen la circulación venosa.

La alimentación: Limita el consumo de productos demasiado salados y déjate ayudar por la naturaleza con un tratamiento de complementos alimenticios que te ayudará a eliminar las toxinas acumuladas. Algunos activos naturales que se encuentran en el café verde y el casis son magníficos estimulantes que favorecen la eliminación de manera natural.

¡Tuu silueta se moldeará, la sensación de hinchazón se atenuará y te sentirás más ligera y joven!