Tener una alimentación equilibrada :
- Dar preferencia a las verduras frescas y las proteínas animales (pescado o carne, preferiblemente magra).
- Reintroducir los azúcares lentos, que a menudo se dejan de lado y se sustituyen por alimentos más ricos en grasas.
- Limitar el aporte de sal para evitar los problemas de retención de agua y su consecuencia principal: la hinchazón.
- Vigilar los aportes calóricos: intentar disminuirlos, sobre todo en lo que respecta al aporte de lípidos (especialmente las grasas saturadas: bollería, quesos, charcutería,…) y el alcohol.
- Tener un aporte de antioxidantes (vitaminas A, C, E, beta caroteno, cinc,…) para permitir luchar contra el envejecimiento celular y cutáneo; contribuyen a evitar el relajamiento de los tejidos (fenómeno que se observa durante la menopausia y en los períodos de adelgazamiento).
- Beber mucha agua para aumentar la diuresis y mejorar la eliminación de los desechos del organismo.
Esto acompaña perfectamente a un período de pérdida de peso.